Noticia Prensa Escrita
 Imprimir  Enviar  PDF  Cerrar
País: Chile
Fecha: 2017-11-09
Medio: El Mercurio
Sección: OPINIÓN - EDITORIAL
Página(s): A3
Centimetraje: 19x18 cms
Abusos en licencias médicas
En la mayoría de los países, o bien existen más controles o bien no se otorga el total de la remuneración a la persona enferma.
Agrandar Tamaño Texto Disminuir Tamaño Texto
Los sucesivos escándalos conocidos en materia de fraude en licencias médicas da cuenta de un problema que se repite año a año y -ante la falta de solución por parte de los poderes públicos- amenaza convertirse en una verdadera traba para nuestro desarrollo.

En rigor, en el campo de la salud, la insatisfacción del público es evidente y corregir el sistema nacional de salud es una tarea de enorme complejidad que nadie podría esperar que se reforme de manera completa en pocos años. Pero existen en ese campo áreas donde sí parecería relativamente más sencillo encontrar soluciones, pese a lo cual reina la inacción de parte de las autoridades. Se trata del abuso en las licencias médicas. Para confirmar lo que todos los chilenos sospechaban, "El Mercurio" hizo una investigación más profunda que la habitual consignación en las noticias de abusos y falsedades en la emisión de los permisos. Y se encontró que no solo existe una alta proporción de licencias abusivas, sino que además ellas son obra de unos pocos médicos que continúan orientados a esa labor pese a las condenas y las multas.

Si hasta hace pocos años se decía que el problema de las licencias era un aspecto menor dentro del panorama complicado de la salud en Chile, la falta de decisiones hizo que continuara avanzando hasta alcanzar una proporción impactante. El año pasado, según se ha informado, la suma total destinada al pago de las licencias alcanzó la increíble cifra de más de 1.600 millones de dólares. El crecimiento respecto del año anterior fue superior al 10 por ciento en términos reales, sin que se haya producido algún aumento en las tasas de enfermedades que pudiera justificar un incremento. Para algunos expertos en la materia, cerca de 500 millones de dólares este año corresponderán al pago de licencias no debidamente justificadas.

Los médicos que otorgan los permisos más cuestionables están ya identificados. Han sido sancionados en numerosas ocasiones y han debido pagar millonarias multas, pero continúan con su conducta, pues les resulta más rentable pagar la multa que suspender la práctica de otorgar las licencias. Al parecer, nadie ha podido descartar que tales permisos sean transados y produzcan ganancias directas, además de atraer público a la consulta. Con ello, solo puede esperarse que siga aumentando la magnitud del problema en un sistema de salud que no tiene recursos para otorgar buenas atenciones a los pacientes que sufren enfermedades verdaderas.

El año 2009, los parlamentarios, inquietos por el aumento en las licencias y por la negativa de aceptarlas por algunas isapres, comenzaron a discutir una nueva ley que fue promulgada tres años más tarde. Pero fijaron como castigo multas y suspensión por parte de la superintendencia, lo que ha sido a todas luces insuficiente para detener el aumento de las licencias emitidas "con evidente ausencia de fundamento médico", como dice la ley. Además, los requisitos que se han establecido en el Código Penal resultan demasiado exigentes para una superintendencia con poca dotación de personal calificado para fiscalizar el buen uso de los permisos. Parece estar claro que la institucionalidad no es la adecuada para controlar un gasto tan desproporcionado.

Un análisis comparado revela que Chile se ha apartado de la experiencia internacional al establecer los requisitos y los beneficios que se otorgan a los enfermos. En la mayoría de los países, o bien existen más controles o bien no se otorga el total de la remuneración a la persona enferma. Se han estudiado diversas fórmulas sobre cómo administrar los fondos de dinero destinados a la salud y existen caminos razonables de solución para las licencias falsas que cualquier autoridad puede estudiar y negociar con los distintos grupos políticos. Pero la prolongación indefinida de problemas que tienen arreglo es una mala práctica que está afincándose en nuestro país.
 
Ampliar Imagen
Décima Avenida 1244 - Tel 498 84 00
© 2017 NexNews